Gonorrea

Gonorrea

Javier Flores
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La gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual producida por una bacteria (un gonococo) llamada Neisseria gonorrhoeae, en honor al médico alemán Albert Ludwig Sigesmund Neisser, quien la descubrió en 1879, abriendo así el camino para la búsqueda de tratamientos específicos y efectivos contra este microorganismo. Este mal ha acompañado a la humanidad y ha sido una calamidad desde tiempos muy antiguos, pues aparecen registros de la misma desde la medicina hipocrática (siglo V aC).

Hasta antes del conocimiento del agente y especialmente en las etapas previas al descubrimiento de los antibióticos, los tratamientos siempre fueron palos de ciego y muy dolorosos, como las inyecciones intrauretrales de distintas sustancias, entre ellas el nitrato de plata.

En la era moderna la preocupación sobre esta patología prácticamente desapareció del planeta por la efectividad de los tratamientos con antimicrobianos como las sulfas y la penicilina, así como el advenimiento posterior de las nuevas generaciones de antibióticos.

Pero ahora, la gonorrea vuelve con gran fuerza y constituye una amenaza muy importante para la salud pública en el mundo entero, pues la bacteria ha logrado eludir a la mayor parte de los tratamientos antimicrobianos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2012 había en el planeta alrededor de 78 millones de adultos infectados con el gonococo, de los cuales las estimaciones del organismo internacional indican que hay al menos 35.2 millones de casos que corresponden a la región del Pacífico Occidental, 11.4 millones en la región de Asia Sudoriental, una cifra similar (11.4 millones) en la región correspondiente a África, 11 millones en la región de las Américas, 4.7 millones en la región de Europa y 4.5 millones en la región del Mediterráneo Oriental. Es importante subrayar que en los datos anteriores hay un subregistro, pues se carece de información para gran número de países, entre ellos México.

En un trabajo publicado el pasado 7 de julio en la revista PLoS Medicine, Teodora Wi y un grupo internacional de colaboradores cita los datos anteriores y agrega que la gonorrea es la causante de la pérdida de años de trabajo y de vida por incapacidad, además que las complicaciones de esta enfermedad afectan de forma desproporcionada a las mujeres, produciendo en ellas inflamación pélvica, embarazos ectópicos e infertilidad, así como el aumento de la adquisición y transmisión del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana).

 

Desde la introducción del tratamiento antimicrobiano, señalan la autora y sus colegas, la resistencia ha crecido rápidamente para distintos tipos de antibióticos (sulfonamidas, penicilinas, tetraciclinas, macrólidos, fluoroquinolonas y cefalosporinas de primera generación). Actualmente, en la mayoría de los países la ceftriaxona (un tipo de cefalosporina) es el único recurso que queda para atender la gonorrea. Sin embargo, en muchos países ya se han documentado algunos casos de resistencia in vitro a este antibiótico, por lo cual lo que actualmente se recomienda es la terapia antimicrobiana dual, compuesta por ceftriaxona más azitromicina. Lo anterior indica que los recursos farmacológicos para atacar la enfermedad se agotan a gran velocidad… Estamos regresando a dar palos de ciego.

La razón principal de la resistencia de la Neisseria gonorrhoeae a los medicamentos antes mencionados es el mal uso y abuso del empleo de los antibióticos. Este tema es muy serio y ha llevado no sólo a la OMS, sino además a las academias de ciencias de todo el mundo a considerar la resistencia a antibióticos como uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad, al lado de otros problemas, como el cambio climático.

Un aspecto muy interesante es que dado que la gonorrea estaba prácticamente en el olvido, especialmente en los países más desarrollados, los clínicos no están suficientemente capacitados y se carece en algunas naciones de las técnicas apropiadas. Un ejemplo son las técnicas de cultivo de la bacteria para realizar las pruebas de resistencia a antibióticos.

De acuerdo con los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC, sus siglas en inglés), la disminución de los resultados de las pruebas de cultivo se debe a un mayor uso de la nueva tecnología de laboratorio basada en el no-cultivo (como la diagnóstica, denominada Prueba de Amplificación de Ácidos Nucleicos).

Así, tenemos a esta calamidad de regreso, por lo que sería deseable en nuestro país establecer la magnitud de los casos intratables de gonorrea e intensificar las medidas para evitar el uso indiscriminado de antibióticos.

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