El predecible futuro de los atracomulcas… Paco Rodriguez

El predecible futuro de los atracomulcas

La política no es una ciencia exacta. Éste es un lugar común, que conoce cualquier operador que se haya dedicado mínimamente a practicarla. La dificultad de su precisión radica en que su materia prima es el hombre, impredecible por definición. Sus gustos, preferencias, voluntades y afinidades son etéreas, cambiantes, dinámicas.

Dos más dos, jamás son cuatro. Pero su oficio, el de la política, exige a los políticos conocimientos esenciales, valía personal, humor, fuerza de voluntad, habilidad y convicciones, entre otras virtudes mínimas.‎ Es un recio batallar de recias maderas, decían los clásicos de la materia.

tras las rejas

Pero los futuros de los inexpertos que incursionan en la política son más predecibles que la tabla del uno. Se han vuelto más ‎pronosticables que los sujetos de la antigüedad, pues estos infelices tenían que recurrir a las imaginerías, profetas, agoreros y mitologías para conocer su destino. Aquí no, sus actos los encueran solitos.

Ofensa social, echar tierra a los errore$

Demorar las decisiones, esquivar las críticas, torcer los hechos, torturar las evidencias, ocultar y maquillar los errores, magnificado supuestos aciertos indefendibles, acaba pagándose. Este aserto es fácilmente comprobable, cuando se analizan los escándalos ocurridos en todas latitudes. México jamás ha sido la excepción.

El caso Profumo, el fraude gigantesco de Enron, el video revelador de Vladimiro Montesinos, el fraude electoral de Bush en el 2000 frente a Al Gore, las falsas acusaciones a Hussein, las revelaciones de los negocios de Bin Laden con la gasocracia texana, los entrambuliques inmobiliarios de Peña Nieto y su séquito con la fantasmal Higa, y los que usted guste agregar.

Los analistas han demostrado que el intento de echar tierra a un error político (con su cohorte de engaños, falsos desmentidos y mentiras) acaba convirtiéndose ante la sociedad en una seria ofensa, mayor que la original que supuso la inicial transgresión.

La verdad tarda, pero siempre llega

Tenía razón Francis Bacon, el padre del empirismo, cuando hace 400 años decía que “la verdad sale más rápidamente del error que de la confusión”. Winston Churchill, otro inglés, acabó reconociendo que a veces la sola honradez no es garantía de buena política.

‎”Es mejor bebernos de un sorbo la mentira que nos adula y bebernos gota a gota la verdad que nos amarga”, llegó a decir el enciclopedista Diderot. Séneca, por su parte, sentenció a Calígula: “Los que no quieran ser vencidos por la verdad, serán vencidos por el error”. Y así le fue.

El escritor español Pío Baroja, maestro de varias generaciones, decía : “Es que con la verdad no se puede exagerar. En la verdad no puede haber matices. En la semiverdad o en la mentira, hay muchos”. Pero ninguno funciona. La verdad tarda, pero siempre llega.

Políticos, exhibidos con chapuza y media

Con el crecimiento inusitado de la expresión periodística independiente y especializada, la transmisión en directo de las noticias a todos los confines del planeta, a través de las redes digitales, la reproducción de las imágenes de las corruptelas, el mundo se ha vuelto cada vez más chiquito. Y no es materia de globalización, es sólo la imposición de la verdad, con tecnologías on line.

‎Los actores políticos han sido exhibidos haciendo chapuza y media. Transacciones extralegales, manipulaciones financieras y todo tipo de actividades al margen de la ley, tales el pan nuestro sobre el que se alboroza la sociedad. Se ríe, se regocija, pero se guarda el agravio, para cobrarlo en la primera ventanilla electoral que se atraviese.

El escándalo pende sobre sus cabecitas

Los escándalos no sólo desprestigian a los imperitos e incapaces, sino ahuyentan los flujos de inversión, socavan los niveles de confiabilidad y derrumban, en un santiamén las más extrañas truculencias.

Tienden a reproducirse, en una sociedad informada, consejos ciudadanizados –no paniaguados que cubren corruptelas– que actúan de una manera transversal, controlando desde adentro del Estado la actividad de los políticos y burócratas, en aras de transparentar la política, tan desprestigiada por los ñoños en el poder.

No está lejos el momento en que, por este tamiz, deban pasar la vigilancia pertinaz sobre la actuación de la sociedad civil, atravesando encima de las lastimosas Contralorías ‎, farsas de ciudadanos consejeros como las del corrupto INE, la violencia policial, la justicia militar…

… las sentencias judiciales, el respeto a los derechos humanos, el ejercicio del presupuesto, el funcionamiento de las empresas públicas y privadas, los trastupijes al interior de las Cámaras, las influencias de grupos extralegales y hasta los cotos de poder, hoy protegidos por mantos jurídicos porosos, invisibles y casi indestructibles.

‎El escándalo pende sobre las cabecitas y la nula credibilidad de las clases políticas. Derrumbará las bases de su subsistencia, generando un amplio espectro de reflectores sin rumbo, que fomentan en todas direcciones la indiferencia, la apatía y el abstencionismo electoral, el pernicioso fantasma de la política.

Casi todo inundado de asco y podredumbre

Varias caretas han caído: las truculencias y regresiones de todas las llamadas “reformas estructurales” que engañaron efímeramente con el mito del Mexican Moment, la supuesta y hoy controvertida honestidad presidencial, la experiencia financiera del rufián Vi(rey)garay…

… la represión y los asesinatos magisteriales, los trapos sucios de la llamada evaluación educativa, los arreglos en lo oscurito entre el consorte Calderón Hinojosa y Peña Nieto, para aparentar una transición de terciopelo…

… las oscuras intenciones encubridoras del Sistema Nacional Anticorrupción, que terminó en agua de borrajas, los trastupijes de las maletas de billetes que canalizaron los miembros del círculo íntimo para inclinar los resultados electorales en favor de sus ambiciones…

… los golpes bajos de los presidenciables para asegurarse el favor del inútil dedo presidencial, las engañifas del Grupo México de Jorge Larrea y la complicidad del gobierno para torcer el curso de las investigaciones sobre los derrames tóxicos del Río Sonora…

… las corruptelas anunciadas y concretadas de las licitaciones de las rondas petroleras para rematar el país, los negocios gigantescos que buscan afanosamente perpetuar la dinastía chichimeca de los atracomulcas, la ignorancia supina, ofensiva, de tolucos y pachuquitas en el poder…

… las transas del presupuesto en favor de coyotes agropecuarios, para destazar el campo mexicano, las intenciones de privatizarlo todo, el retiro de las alianzas y fidelidades de clérigos, empresarios y franquiciatarios ecologistas al gobierno, las traiciones reveladas por sus cómplices narcotraficantes…

… las sarracinas y masacres maquinadas, desde Tlatlaya y Ayotzinapa, hasta Nochixtlán… ¡Uf! Casi todo, inundado de asco y podredumbre.

Amarga realidad: corrupción y sevicia

‎Y éste es sólo el inicio. Hasta aquí nos han llevado hasta hoy los escándalos de los falsos adalides, las alharacas de los operadores mexiquenses, campeones de la democracia. Los falaces repartidores de promesas de campaña que se han vuelto amargas realidades de corrupción y sevicia generalizada.

¿Todavía creen que su futuro no es predecible?

Índice Flamígero: ¿Qué tanto preocupan los bienes que pueda tener un opositor de la tolucopachucracia, cuando lo que de verdad debe interesar a la opinión pública son los que, merced al usufructo del poder, hayan acumulado tolucos y pachuquitas? La declaración 3de3 de Andrés Manuel López Obrador ha servido como distractor. Que si le creen. Que si no. Que si miente. Que no es cierto. Que… ¿Y la de Enrique Peña Nieto? ¿Y la de su gabinete? Excepción hecha del despistado queretano José Calzada –a quien EPN tuvo que recordarle que él es el jefe y que no se hace nada sin su autorización– nadie más lo ha hecho. ¿Por qué, entonces, nadie es “tan salsa” para exigírselo a ellos? + + + ¿Prófugos de la justicia? La semana anterior comieron, en un restaurante de Insurgentes Sur en la capital nacional, los ex gobernadores tamaulipecos Tomás Yarrington y Eugenio Hernández. Al día siguiente, volvieron a desayunar juntos, por los mismos rumbos. ¿Discutirían los cacareos de Enrique Ochoa Reza contra la corrupción? ¿Contra ellos no? ¿Por qué? + + + Hace unos días, el ex titular de la Función Pública, el impresentable Virgilio Andrade, mandó llamar a su casa en Interlomas al contralor del IMSS, para ordenarle que repusiera una licitación y que ésta, al final, favoreciera a uno de sus empresarios amigo$. Se cumplió la orden. Y dicen que el ex funcionario se llevó el 2% de un contrato de 12 mil millones de pesos. Algo así como 240 millones para su peculio, 89 años de su sueldo anual como titular de la SFP.

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www.indicepolitico.com / pacorodriguez@journalist.com / @pacorodriguez

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